sábado, julio 11, 2009

Vayan a Recolectivo. Hay un bonito cuento infantil de una niña bizca que se enamora de un muchacho encabronadamente guapo.

viernes, julio 10, 2009

Algunos cartones de la semana

El trabajo más pinche que puede existir -aparte de ser enanito torero- es el de Presidente de México. Todo mundo te va a odiar de por vida, nunca nadie va a estar feliz con lo que hagas incluso hagas bien tu trabajo, siempre te tacharán de corrupto, los halagos te llegarán de parte de la gente menos indicada para dar halagos, etc, etc... Ha de ser muy feo, la verdad. Y, aparte de todo lo anterior, tener que lidiar con la delincuencia, el deterioro ambiental, la imagen de la nación en el exterior, el analfabetismo, el hambre, la improducción del campo, etcétera... Dicen que Calderón ha sido un excelente mandatario. ¿Será?


Que si un nuevo brote de gripe porcina, que si tal enfermedad no la provoca el cerdo, que si el catarrito económico no es catarrito, que si el cerdo de la SHCP… Este cartón es una mezcla de todo eso.


Los gringos, siempre mortificados por ver cómo hacemos los mexicanos las cosas, no dejan de meter sus narices en nuestra (su) nación. Una de sus grandes preocupaciones es el combate al narcotráfico, en el que, según ellos, siempre estamos reprobados y no merecemos estrellita en la frente, snif. Yo más bien creo que lo que realmente les importa es que no les piquemos los ojos y les mandemos material de buena calidad. Ya ven la famita que nos cargamos de transas y vendedores de kilos de 800 gramos. Esta caricatura la hice para un artículo que hablaba sobre cómo quienes se dedican al tráfico rebajan la cocaína con mierda y media.


A veces siento que pagar impuestos en México es como si alguien llegara y me dijera: "Mira, te vendo un terreno en la luna", y mes con mes tuviera que pagar una mensualidad para algo que nunca voy a palpar. En este país se la pasan inventando impuestos en vez de dejar trabajar y ahorrar a gusto a la gente. En un artículo sobre el tan criticado IETU, donde explicaban qué era y para qué se había creado, hice esta caricatura:


Hace tres años, el PAN arrasó las eleciones en el estado. Ahora arrasó el PRI. El candidato a gobernador por el PAN era igualito al Señor Burns, de los Simpson, y aquí lo dibujé dándose en la madre, por "loser":


Hace un par de días unos militares agarraron a unos secuestradores en un municipio de por aquí. Resulta que 20 policías bloquearon una carretera para rescatar a los secuestradores. Hice esta caricatura al respecto. Al día siguiente, la editora se arrepintió de haberla publicado. Me dijo asustada y queriendo guardar la calma: "A ver si no vienen a recriminarnos o amenazarnos los pinches policías, cabrón". Increíble, desesperanzadora y triste situación la de mi estado.


miércoles, julio 08, 2009

¡Extra! ¡Extra!

Interrumpimos la interesantísima historia de los cigarros villanos que invaden Retrópolis porque justo en estos momentos se ha dado un importante golpe a la delincuencia organizada en esta misma ciudad. Después de las elecciones y del apabullante triunfo del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRNXZRTYWSKHF por sus siglas), nuestros héroes agarraron "hueso" en la procuraduría de justicia, y, así como las eficientes autoridades de nuestro México, ellos también capturaron a uno de los principales capos de la mafia.
He aquí la rueda de prensa que está dando la vuelta al mundo y que incluso ha opacado el funeral de ese cantante blanco que antes era negrito:





P.D. Todavía hay playeras y revistas de los números 13, 14, 15, 18, 19 y 20 de obsequio.

lunes, julio 06, 2009





Y sí, ya sé que Varonet es con "B", pero eso lo explico en la continuación de la historia, pues tiene un motivo...

A V I S O S :

Ya no hay suscripciones a la revista de ¡#$%&! Cómics, pues casi todos los números están agotados.

Ya mandé todos los pedidos de playeras y revistas que me han hecho. Quien no haya recibido aún su paquete, hágamelo saber para mandarle el número de guía e investigar acá en Monterrey qué pudo haber pasado.

El güey que me vende las playeras anda quebrando y ya no se ha surtido, por lo tanto, no he conseguido de dama en varios colores y tallas -nomás en rosa, que es la que nadie quiere, snif- por lo que tendré que descontinuarlas hasta encontrar otro distribuidor, otro estilo chido y otra marca.

Saqué unas playeras azules y rojas en unisex, para todos aquellos que no les gustaron las blancas con mangas negras y les prometí que iba a sacar en colores. Helas aquí en la foto de abajo. El pedo es que ya nomás me quedan en talla mediana y grande (no son tan holgadas, son de esas ajustadillas). Si se animan, mándenme un mail y les paso la info. Espero terminando el mes tener nuevos diseños y también las del planetita, que no me han gustado las pruebas que me han hecho, snif.


sábado, julio 04, 2009

Nota

Hay un loquito dejando comentarios ofensivos con mi nombre y mi foto en varios blogs.
No soy yo.
Buen fin de semana.

viernes, julio 03, 2009

Yo, robot; tú, mula.

Esas bestezuelas nacidas de un asno y una yegua se llaman mulas. Las mulas son capaces de trabajar jornadas diarias de más de 10 horas; pueden también cargar su peso en el lomo y hasta lo doble sin rebuznar. No reniegan, son obedientes, y, si no lo son, entienden a puros chingazos. Si se tropiezan, se levantan; si vuelven a caer, se vuelven a levantar. Nada las detiene para cumplir un objetivo que, para ellas, no es muy claro, pero vale la pena por el manojo de alfalfa al final del día.

Qué gacho ser humano –me excluyo, pues yo soy robot- y darte cuenta que lo que haces, también lo hacen las mulas. La única diferencia es que las mulas son estériles.

¿Por qué las cosas no son al revés?

P.D. Habrá post aquí a las 12 de la noche.

miércoles, julio 01, 2009

La niña de las fotos

Me pasa algo curioso cada que veo las fotos de su infancia: en el fondo, algo muy fuerte me dice que la conocí y me enamoré de ella desde entonces.

Por cuestión de edades, distancias y círculos sociales, es muy probable que eso nunca haya sucedido.

-Eres la niña de la que me hubiera enamorado en la primaria –le digo sin apartar la vista de esa foto que tanto me gusta: la de su sonrisa chimuela enfundada en unos calcetones blancos hasta las rodillas y una falda a cuadros.

Quizá alguna vez, de niño, la vi –tuve que haberla visto: esta ciudad es un rancho- y me gustó tanto que nunca pude borrar su imagen de mi memoria. Tal vez la pensé tanto que, después de todos estos años, la atraje con el pensamiento.

Es la única explicación que puedo dar a ese sentimiento que me invade al ver sus fotos de niña.

Cada que le comento esto, sólo sonríe.

Ella también tiene sus teorías: dice que nos conocimos en vidas pasadas.
Yo no puedo asegurar cosas que no me constan, pero, si hay otra vida después de ésta, espero topármela de nuevo.

Sólo así creeré en vidas pasadas.